Abubukaka es uno de los grupos cómicos más prometedores de Canarias. Hace unas semanas, después de años de trabajo y haciendo reír a la gente en todo tipo de antros de mala muerte, estaban de enhorabuena. Habían conseguido un acuerdo de publicación en la Televisión Canaria. No verían un duro pero tendrían un espacio de difusión. Algo es algo.
La primera semana todo fue bien y se emitió el primer episodio. Pero el segundo episodio nunca llegó a emitirse. En su lugar, Televisión Canaria colgó un escueto comunicado en su página de Facebook (RadioTelevisión Canaria – RTVC.es):
Sobre la cancelación del programa ‘Abubukaka’ este lunes.
El pasado lunes, Abubukaka remite su programa semanal a TelevisiónCanaria, donde hay material que se aleja de la línea de contenidos pactada entre el grupo y la cadena pública. Ante la imposibilidad de editar el material, se decide la no emisión de este programa en concreto, pues no responde a la línea del formato que se trazó en las negociaciones iniciales.
Las respuestas no se hicieron esperar. En los comentarios, los propios fans de Televisión Canaria les ponían a caldo: “asco”, “mentira”, “vergüenza” y “censura” son palabras que aún inundan la lista de comentarios.
La prensa local también se hizo eco de la noticia: TVC retira el programa de Abubukaka por parodiar a CC, titulaba la noticia la Opinión, que subrayaba el hecho de que también el primer episodio estaba cargado de humor político y de que “los contenidos que sirven de base al humor de Abubukaka no son una novedad”. Así pues, parece ser que el problema no está tanto en el “humor político” como en las referencias Coalición Canaria (Colisión Canaria, en jerga de Abubukaka).
Pasen y vean el programa censurado. Juzguen ustedes:
Abubukaka ha sido objeto de censura por parte de un ente público, y ha sido objeto de censura por tocar a quien parece que no se puede tocar. Si un canal de televisión que sostenemos todos los contribuyentes de las islas se puede permitir el lujo de reconfigurar a su antojo los límites constitucionales de la libertad de expresión tenemos un problema como ciudadanos.
decían con toda razón. Y terminaban anunciando que renuncian, a partir de ahora, al espacio que Televisión Canaria les había cedido:
Nuestra pequeña aportación al respecto es suspender la emisión del programa, porque no queremos participar de lo que creemos que no hace bien a nadie y, sin más, esperar que se corrija la línea de actuación que RTVC ha seguido con Abubukaka.
Hace cosa así como un año publiqué, por estos lares, un post sobre Cómo hacer una copia de seguridad de la base de datos de enlaces de seriesyonkis.com. La idea era hacer un pequeño programita, en Ruby, que rastreaba toda la página web buscando los enlaces y los guardaba en nuestro ordenador. Publiqué el código fuente del programita porque tenía la idea de facilitar que cualquiera pudiese modificarlo y adaptarlo para descargarse los enlaces de cualquier sitios de enlaces.
Pues el caso es que ayer mismo, me vi a mí mismo utilizando el script que hice en su moemnto para seriesyonkis y modificándolo para salvar los torrents de elitetorrent.net. Si escribir este post me lleva unos 15 ó 20 minutos, modificar el script para descargar los torrents de elitetorrent, me llevó cerca de 30. Eso sí, la descarga tardó un pelín más. El script, también en Ruby, podéis descargarlo desde aquí: get-elitetorrent.rb. Para ejecutarlo desde un linux, debería bastar con:
Eso debería generar una carpeta en local con los 12.518 torrents. En BitShare.com podéis descargaros elitetorrent.net.zip (de 205,9Mb), con el script y todos los torrents. Teniéndolos en tu ordenador, basta con abrir la carpeta en la que están todos los .torrent y pulsar “botón derecho -> abrir con” y elegir tu aplicación de torrent favorita para iniciar la descarga.
Y, por favor, no os olvidéis de que lo de que podamos ver series gratis, o no, es lo de menos. Lo preocupante es que la ley Sinde-Wert abre puertas a coartar la libertad de expresión y prensa sin pasar siquiera por la vía judicial.
Por si fuese poco, las “pruebas” utilizadas en su contra fueron conversaciones privadas que el poeta tuvo utilizando Skype. Aún está por determinar si la empresa colaboró con la censura China cediendo datos. Puedes escribirles vía Twitter a @Skype para preguntarles. Una idea:
La SOPA es una iniciativa legislativa estadounidense -pero con alcance fuera de sus fronteras- que pretende facilitar la censura de sitios web. El 18 de enero de 2012 fue escogido como día de protestas y se propuso cerrar voluntariamente nuestros sitios web, reemplazándolos por páginas estáticas con fondo negro que informasen de la iniciativa y de en qué consiste la ley SOPA. La iniciativa fue bautizada como el Blackout Day.
“En Masticable trabajamos con gente que quiere utilizar las nuevas tecnologías para denunciar cosas, así que esta ley no nos gusta. Es como si nos dedicásemos a hacer bocadillos y nos preguntasen nuestra opinión sobre una ley que prohíbe partir panes por la mitad.”
Seguro que ya has escuchado hablar de la ley SOPA. Por si acaso no fuese así, te resumo que se trata de una ley que pretende aprobarse en Estados Unidos y que permitiría establecer mecanismos de censura brutales en Internet. Algo parecido a lo que ya se hace en China o Siria, sólo que a nivel mundial. Mafalda lo explica mucho mejor que yo.
El caso es que WordPress (este mismo blog está hecho en WordPress) se ha manifestado muy recientemente en su contra. WordPress no suele manifestarse sobre temas políticos pero esta vez lo ha hecho, y con contundencia. En un post que lleva por título Ayúdanos a detener SOPA/PIPA (Help Stop SOPA/PIPA), sentencia:
“Al usar WordPress para bloguear, publicar y comunicar cosas online que hasta hace poco habían sido relegadas a un periódico privado no leído (o de las que simplemente no se hablaba, creaba o compartía) te hace ser parte de uno de los cambios más grandes de la historia moderna: la democratización de la información y la independencia de la web.
Cada vez que haces click en Publicar, formas parte de ese cambio, sin importar si estas posteando un inteligente razonamiento político, o sólo un gato que te hace reír. ¿Cómo te sentirías si la web dejase de ser tan libre e independiente?”
A parte de tratarse de uno de los mensajes más claros que he leído sobre la importancia de comprometernos contra la ley SOPA, me parece también un análisis claro y directo de la evolución de la evolución de la comunicación estos últimos años. Y lo mejor es que WordPress no se ha limitado en su mensaje a criticar la ley SOPA. Además, en su comunicado -ya desde el título- nos anima a no quedarnos mirando y actuar.
“Si todavía no te da miedo la SOPA/PIPA, por favor, durante los próximos cuatro minutos, en vez de mirar Facebook, quién te mencionó en Twitter, o ver el último episodio de Sherlick, échale un vistazo a este vídeo (por Fight for the Future).”
Hace algún tiempo, unas amigas me dieron a conocer una campaña que consistía en hacer burla de ciertos libros. La campaña consistía en fotografiar libros casposos reubicándolos en secciones que, pensábamos, les eran más apropiadas. “Cada cosa en su sitio“, se llamaba la campaña. Algunas de las personas que participaron, colocaron “Los príncipes [Felipe y Letizia], preparados para reinar” en la sección de cuentos, o una apología de Franco en la sección de terror, por poner algunos ejemplos.
Los príncipes, preparados para reinar
Aunque puedan parecer centros de culto al intelecto, las librerías están llenas de libros que no echaría de menos si no existiesen. Unos promueven valores intolerantes, intolerables, retrógrados o xenófobos. Otros manipulan discursos eliminando deliberadamente unos datos y exagerando otros para adoctrinar sobre ciertos temas. Algunos difunden ideas totalmente erróneas y unos pocos, simple y llanamente, mienten.
En el Antiguo Testamento, Dios mandó matar a pueblos enteros, incluyendo a sus mujeres y niños. ¿Os animaríais a montar una campaña en Actuable para pedir que dejen de vender la Biblia? Yo, no. Siempre puede venir el iluminado de turno a decir que la biblia ‘hay que interpretarla’ pero claro, eso se puede decir de cualquier libro. Pedir que se retire un libro de una superficie de venta es una forma de censura.
Y utilizar la censura como respuesta social a una práctica indeseable es tan indeseable como la práctica que se quería denunciar.
Imagino que ya sabes por dónde van los tiros.
En Actuable, se ha movido mucho estos días una campaña que pedía a ciertas tiendas la retirada de un libro -evitaré enlazarlo y mencionarlo para no contribuir a su difusión- que, según su autor, ayuda a curar la homosexualidad. Sobra decir que el libro me parece vomitivo y que los efectos de la difusión de sus ideas pueden ser catastróficos. Sin embargo, el compromiso con la defensa de la libertad de expresión me obliga a no salir con el resto del pueblo a pedir que quemen a la bruja. Que sea una bruja de verdad, o no, es irrelevante.
¿Sabes que los Testigos de Jehová tienen materiales para convencer a sus fieles de que no deben aceptar jamás una transfusión de sangre? ¡Ni siquiera deben dejar que se les haga transfusiones a sus hijos e hijas aunque sus vidas dependan de ello! Quien me conoce en persona, sabe que he escogido este ejemplo porque lo he sufrido en mis propias carnes. Aún así, defiendo el derecho de estas secta -y muchas otras- a publicar lo que les venga en gana. Con ciertos límites, sí, pero cuantos menos, mejor.
Web oficial de los Testigos de Jehová
¿De verdad crees, a estas alturas, que no hay miles de libros -y con esta cifra me quedo peor que muy corto- horripilantes ahí fuera, en nuestras librerías? Incluso mucho peores, si cabe, que el libro de la disputa. Cuando quieras hacemos un tour.
Si aceptas vivir en una sociedad con libertad de expresión, o lo haces sabiendo que tendrás que convivir con cosas que no te gustan, o no lo estás haciendo. Actuable celebra ya el éxito que supone haber conseguido que se retire el susodicho libro de El Corte Inglés y de la Casa del Libro. Yo me estaba preguntando qué sería lo siguiente cuando me llegó una campaña para pedir que se censure una campaña publicitaria de la red de Metro Madrid. Apañaos vamos.
¡Ojo! ¡No digo que no nos movilicemos contra estas cosas! Lo que digo es que escoger bien los objetivos es clave. El fin no justifica los medios. No es lo mismo petarle el correo al autor del libro pidiéndole que se dedique a freír chuchangas -a lo que me habría unido con entusiasmo- que pedir la retirada del libro de las superficies de venta. Como tampoco es lo mismo protestar a metro diciéndole que nos parece vergonzosa su última campaña publicitaria -a lo que también me habría unido como un novelero- que pedir su censura.
Quiero que quede bien claro que no voy a contribuir a movimientos sociales por una sociedad más represiva, que no colaboraré con la censura y que el hecho de que compartamos fines no significa que compartamos medios. No todo vale. He visto gente a la que le han dicho de todo por hacer estas mismas críticas y ese es, precisamente, el motivo por el que me he decidido a escribir este post.
Seguramente hayas escuchado que últimamente GoDaddy, la empresa norteamericana de registro de dominios y hosting, ha sufrido un enorme boicot desde que anunció que apoyaba la SOPA, una ley estadounidense cuyo objetivo es establecer mecanismos globales para censurar Internet. El boicot ha pasado por muchas fases en muy pocos días.
Piénsalo así, GoDaddy es como un niño que recibe una paga de sus papás. Mamá y papá le dicen que debe limpiar la habitación o se quedará sin paga. Y el chico dice: “Que os den, no me importa” pensando que mamá y papá no lo harán. Cuando llega el día de la paga no le sueltan el dinero y el niño dice: “Ok, ok, limpiaré mi habitación hasta que os déis cuenta de que limpiar tu habitación es estúpido”. ¿Ha aprendido algo el niño?
Soy de los que cree que GoDaddy no ha cambiado de forma de pensar y que si se ha retractado de su apoyo a SOPA ha sido simplemente para intentar detener el aluvión de bajas. Y no soy el único que lo dice. Sin embargo, de lo que no se habla es de que hay muchos más motivos para boicotear a GoDaddy. Aquí van unos pocos a modo de ejemplo:
Hay muchos más ejemplos. Para escribir este post he estado buscando y he encontrado también un montón de acusaciones de implicación de GoDaddy en robos de dominios, aunque no he encontrado nada “posteable”. Busca y juzga por tu cuenta. No sé para ti pero para mí, GoDaddy es un ejemplo de proveedor que no pasa mis criterios éticos. Mi filosofía: “Por barato que sea un sicario, mejor es no contratarlo”.
Mañana jueves 15 a las 20.45 jugará el Unicaja de Málaga con el Maccabi Electra de Tel Aviv. Quienes me conocen se preguntarán desde cuándo me interesan a mí los espectáculos de deportes. En efecto, me importan un pimiento. El caso es que han anunciado que
«Los pañuelos palestinos (‘kefias’) serán requisados a la entrada. De la misma manera, las prendas de inspiración musulmana que puedan llevar a falsos indicios a la Policía también serán retenidas en los controles de acceso» – fuente: diariosur.es.
Por lo visto hay quien cree que para no mezclar deporte y política a veces hay que censurar un poco. Mi pregunta es, ¿acaso la censura no es una forma repudiable de política? Creo que acabo de tener un “yaloví”, o déjà vu, en francés.
Me entero a través del blog de Andrés Milleiro de que en la página de condiciones de la campaña electoral del Partido Popular de Galicia, tratan de reservarse el derecho de decidir por quién y cómo pueden ser enlazadas las diferentes direcciones de su sitio web:
“recargandogalicia.com, recargandogalicia.net, recargandogalicia.org y feijoo.tv” se reserva el derecho de prohibir o inutilizar en cualquier momento cualquier hiperenlace al Sitio.
¿Se nota que últimamente estoy haciendo un esfuerzo por añadir algo de ironía a mis comentarios? Si no se nota, por favor, comentádmelo y me esforzaré más.