Curioso. Hoy mismo publicamos en Masticable un artículo en el que reflexionábamos sobre el tipo de mensajes en que creemos que deben centrarse las campañas de las organizaciones, dado el contexto de crisis. Si, normalmente, ya creíamos que las organizaciones sociales deben ser mucho más reivindicativas de lo que son, ahora ya ni te cuento.
Pero no sólo reflexionamos sobre los contenidos de las campañas, también sobre las formas. Nos preguntábamos sobre el uso del famoseo y otras herramientas casposas por el estilo. Curioso, que hoy me encuentro con un artículo que lleva por título la ambigüedad de la libertad en internet, en el que se hacen algunas críticas constructivas sobre ciertas estrategias de activismo, en este caso de Anonymous.
«A Anonymous todavía tiene que ocurrírsele algo distinto al espectáculo; los ciberataques son baratos, fáciles, y pueden atraer a miles de participantes sin exigir mucho de ellos. En ese sentido, pueden ser vistos como una forma de “activismo laxo”, les hace a todos ellos sentirse bien pero no necesariamente hacen que avance la causa que promueven.»
No comparto el 100% del artículo, como era de esperar, pero reconozco que es de las pocas veces que veo un artículo crítico con Anonymous desde el conocimiento y la razón.
«Una campaña online para defender la “libertad de internet” no es lo mismo que una campaña online para recaudar fondos para un candidato presidencial o para las víctimas de un desastre natural; requiere algo más que unos cuantos clics o de donaciones en efectivo.»
La reflexión sobre el activismo en internet está avanzando a una velocidad de vértigo que, para variar, está dejando fuera de juego a la mayor parte de las organizaciones sociales.








1 respuesta ↓
1 Enrique Mestre // May 24, 2012 at 10:29 am
Sobre el “slacktivism” aquí otro artículo de Morozov y un TED muy interesante.
http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=104302141
http://www.ted.com/talks/lang/en/evgeny_morozov_is_the_internet_what_orwell_feared.html
En su libro ‘The net delusion’ establece un interesante paralelismo entre el control estatal a lo 1984 y a lo Brave new world, sobre lo que ya habías colgado un artículo.
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