Desnúdame, porque quiero conocerme
mejor, porque quiero verme las entrañas,
saber a quién engaño, quién me engaña
y quién, la verdad, quiere esconderme.
Desnúdame, porque las ropas me pesan
tanto que no puedo ni correr, ni andar,
porque no me dejan siquiera respirar
y me aprietan tanto que me apresan.
Desnúdame, porque alguien me disfrazó
y desde entonces ya no sé ni quién soy,
ni de dónde vengo, ni adónde voy.
Y desnuda a mi sastre, quémale las ropas,
desnúdale aunque sea contra su voluntad,
porque sólo así me regalarás la libertad.








1 respuesta ↓
1 sonia // Sep 25, 2011 at 12:21 am
Me gusta, me hace pensar en el cuerpo, que atrapa al espíriru y solo se es libre sin él, en sí la muerte es un estado… de libertad, a la espera de un nuevo carcelero…
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