Cómo escribir sin quedar al desnudo. Ésa era mi duda, mi gran preocupación, el paso que me separaba del abismo que sólo un folio en blanco podÃa ocultar. Qué más daba haber vivido si en ese instante no lo hacÃa. Qué sentido tienen todos los instantes vividos, si todos ellos se vivieron uno a uno. Qué importancia tienen, si el ahora es el único instante que puedo vivir, y los demás sólo puedo recordarlos. O, por qué recordar, cuando se puede, simplemente, vivir. Cómo vivir, si se pasa uno el dÃa recordando. Entonces entendà que vivir recordando es como correr marcha atrás, hay que hacerlo de vez en cuando para disfrutar de la vida misma, porque no se vive sin recordar. Recordar es revivir, y vivir no es otra cosa que un revivir tras otro.
Escribir es como donar tu vida misma, para que otro pueda leerla y, asÃ, recordarte a ti mismo. Revivir tu pasado como tú mismo lo revives. Ser tú. Y comprendà que, al escribir, te desnudas de toda vestimenta, pero no quedas al desnudo, porque las mismas palabras que escribes, te visten. Y sólo te desnudas ante quien te lee, pero quien te lee se convierte en ti, asà que también quien te lee está al desnudo. Y al estar todos desnudos de vestimenta, siendo uno mismo, todos estamos de palabras vestidos.
Resuelta mi duda, vencida mi gran preocupación, habiendo desaparecido el folio en blanco, pude ver un gran abismo ante mÃ.








0 respuestas ↓
Si crees que tienes algo interesante que aportar, sírvete. En caso contrario, di alguna tontería.
Dejar un comentario