En cuanto leà “A más cómo menos por qué” supe que tenÃa que volver a leer algo de Wagensberg. Hace unos dÃas le vi en la Feria del libro de Madrid firmando ejemplares de sus libros y pensé que era una buena oportunidad para volver a leer algo suyo. Ahora acabo de terminar de leer éste y sé que ha sido un acierto.
Aunque este libro se parece sospechosamente a “A más cómo menos por qué” (de hecho, jurarÃa que muchos de los aforismos aparecen en los dos libros); en esta ocasión, Wagensberg nos invita a reflexionar sobre la incertidumbre. Y, cómo no, lo hace siendo fiel a su desconfianza de aquellas ideas que no caben en una sóla frase. Si, como él mismo dice, “un aforismo es una conserva compacta de idea“, entonces este libro es una auténtica despensa de ideas. Ahà van dos a modo de muestra:
[301]
CrÃtica sin conocimiento es menos grave que al revés.
(Jorge Wagensberg)
[340]
Si en algún momento de una reunión alguien te susurra al oÃdo “genios ancestrales ya han pensado por ti todo lo pensable”, huye sin mirar atrás. No cuentan contigo.
(Jorge Wagensberg)
Aún no sé qué me sorprende más de la obra de Wagensberg, si es su forma o su contenido. Probablemente sean ambas cosas. Las ideas demoledoras de Wagensberg surten efecto como si de pastillas concentradas de sabidurÃa se tratasen. Después de leer unas cuantas páginas no puedes evitar empezar a generar tus propios aforismos y a revisar algunos principios que aceptabas dogmáticamente.










0 respuestas ↓
Si crees que tienes algo interesante que aportar, sírvete. En caso contrario, di alguna tontería.
Dejar un comentario