Desde Por qué no soy cristiano, de Bertrand Russell, éste es quizá uno de los libros más célebres sobre ateÃsmo. Y por mérito propio. De hecho, hay algo que hace que este libro sea una aportación muy interesante al debate y es que, a diferencia del libro de Russell, que es una recopilación de conferencias y otros textos publicados, éste sà ha sido pensado expresamente como una obra, como un todo.
Dawkins se centra en tres temas: la cuestión de la existencia de Dios, la conveniencia de las religiones y las bases de la moral. Respecto a la cuestión de la existencia de Dios Dawkins toma un enfoque que empieza por no gustarme demasiado pero que según va desarrollándose empieza a hacerlo. Defiende una postura que no es demasiado común: si consideramos un Dios intervencionista, que hace milagros de cuando en cuando, entonces, dado que modifica el estado el mundo, entrará en el ámbito de la ciencia.
El enfoque de Dawkins me sorprende y creo que, con independencia de que se esté de acuerdo o no con él, hay que reconocer que aporta un jarro de agua fresca al debate sobre los lÃmites de la ciencia. Quizá desde tiempos de Popper, venimos asegurando que la hipótesis de la existencia Dios no pertenece al dominio de la ciencia por no ser falseable. Es decir, por ser imposible desarrollar experimentos que la pongan a prueba y permitan determinar si es falsa. Sin embargo, Dawkins da una vuelta de tuerca al distinguir entre un Dios que interviene en nuestras vidas o uno que no lo hace:
¿Para qué sirve un Dios que no hace milagros y no responde a las oraciones?
y, de nuevo, esta vez profundizando un poco:
Un Universo en el que estamos solos, salvo otras inteligencias lentamente evolucionadas, es uno muy distinto de otro con un agente rector original cuyo diseño inteligente es responsable incluso de su propia existencia.
También me ha gustado, por lo valiente, el enfoque de Dawkins respecto al origen y evolución de la moral. En resumidas cuentas (quien quiera saber más hará bien en leer el libro) viene a defender algo que, a cualquier persona con dos dedos de frente le resulta más que evidente, a saber: que la moral no se sustenta en la religión. Y, por si acaso quedasen dudas, ofrece un puñado de argumentos para defender que ni siquiera la moral de los creyentes nace de las “Escrituras Sagradas”.
La descripción que Dawkins hace de la evolución de la moral (él la llama Zeitgeist) me parece el tercer gran acierto. Y eso que, a dÃa de hoy, hablar de progreso en cÃrculos intelectuales no está de moda. Pero el cientÃfico británico no se deja intimidar. De hecho, no sólo expone (a mi parecer con brillantez) su teorÃa sobre la evolución de la moral, además, se atreve a sugerir por dónde podrÃan ir sus próximos pasos:
El filósofo Peter Singer, en Liberación animal, es el defensor más elocuente de la visión de que deberÃamos movernos a una condición post-especista en la que el tratamiento humano se asignarÃa a todas las especies que tuvieran un poder mental capaz de apreciar ese tratamiento. Quizá esto dé pistas acerca de la dirección en la que el Zeitgeist moral se moverá en siglos futuros.
(A este respecto, véase también Tú también eres un animal.)
Autor/a: Richard Dawkins









4 respuestas ↓
1 Iñaki // Sep 18, 2008 at 2:00 am
MagnÃfica reseña. Yo destacarÃa tres cosas más:
1.- El tema de enfocar la hipótesis de dios desde el punto de vista probabilÃstico me parece muy interesante y muy bien desarrollado.
2.- La teorÃa de la religión como subproducto de un mecanismo evolutivo me ha convencido completamente.
3.- Algo fundamental en mi opinión es el capÃtulo que destina a los niños; en él propone una mejora de conciencia: cuando escuchamos “niño musulmán” o “niño cristiano”, nos deberÃa rechinar rápidamente en el oÃdo.
También he de decir que me encanta su forma de escribir, y su estilo argumentativo es ordenado, pulcro y directo. Tiene las ideas tan claras y las expone tan bien que te hace entenderlo sin esfuerzo.
2 Carlos Capote // Sep 18, 2008 at 7:17 am
Iñaki,
Más de acuerdo no puedo estar. En particular, el tercer punto que comentas me parece fundamental. Me gusta cuando hace un sÃmil con posicionamientos polÃticos y económicos y pregunta qué nos parecerÃa que hablásemos de “niños keynesianos”, “niñas socialistas”, “niños fascistas”, “niñas neoliberalistas”, etc.
¿A qué responde la manÃa de padres y madres de volcar sobre su descendencia sus creencias religiosas? (Sé de lo que hablo porque mi madre me educó como Testigo de Jehová. :-0) ¿Acaso no es una barbaridad asignar concepciones del Universo a personitas que aún no tienen edad para saber de qué se le está hablando?
3 Pico de Pato // Sep 19, 2008 at 10:22 pm
Yo creo que un Dios que no hace milagros y no responde a las oraciones, sirve lo mismo que tener derecho constitucional a la vivienda, pero no poder comprártela porque todos los terrenos fueron vendidos hace 500 años ó más … O sea .. de nada …
Hablando en términos fÃsicos, el hombre tiene unas necesidades, como donde colocar las plantas de sus pies. Pero si fÃsicamente no hay espacio para plantar tu propios pieses, ya que todo es propiedad particular, ¿que pasa? ERR ERR ERR … error … no computable .. la fÃsica no puede resolver este problema. Un simple problema como ¿Dónde poner nuestros pies no está resuelto Cómorrrl? … ¿La fÃsica no tiene en cuenta el espacio “particular”?
Ahora bien si los genios del acelerador de partÃculas descubren la partÃcula de higgs ó partÃcula de dios, veremos como “los dueños” enseguida aprovechan para fabricar armas que de un disparo conviertan a la gente en cerdos, ó cualquier otra comida ú objeto, en la plaza mayor, ante la mirada del sumiso pueblo, que pujara por los nuevos jamones, y los ganadores se los llevarán a casa, donde los cocinarán, ó se los regalarán a sus clones, sin apenas recordar que se trataba de su propia tÃa.
4 Carlos Capote // Sep 20, 2008 at 10:58 am
Pico de pato,
Lo bueno es que los cerdos comunes se llevarán una alegrÃa dado que cuanto más se difunda el uso de tal arma más disminuirá el consumo de jamón procedente de cerdos nativos y aumentará el de cerdos exhumanos.
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