Se ha caÃdo una poesÃa en un libro de deportes y ha acampado a sus anchas allÃ. Debe ser que uno de esos duendecillos que van por ahà con su barita mágica repartiendo inspiración a músicos, escritores y pintores ha ido a dar con una periodista deportiva. Y el resultado no podÃa ser mejor.
En este libro, al tiempo que Maradona nos maravilla con su magia, se cuelan inteligentes reflexiones entre sus gambetas. Reflexiones necesarias. Porque le juzgamos olvidándonos de que era humano. En el terreno nos hizo creer que era un dios y cuando, como humano, tuvo problemas, en lugar de recibir el apoyo que habrÃamos dado a cualquier otro: le juzgamos, le criticamos y le dimos la espalda.
No soy persona aficionada al deporte, al menos no como espectador. Hace unas semanas recibà este libro junto con una invitación a comentarlo. Valiente la invitación, pensé, porque mi condición para comentar un libro es que puedo decir de él lo que quiera, y no necesariamente tiene que ser bueno. Ahora comprendo que no tenÃan porqué dudar, ahora sé en qué basaban su valentÃa: el libro es bueno.
Pésame es un ensayo original en forma y contenido. Recoge unos setenta artÃculos de Yessica Rojo en los que analiza el mundo del deporte con una mirada limpia: “Debe existir algún rinconcito en el mundo donde no se juegue al ‘Sálvese quien pueda’. Donde no se practique el ‘Yo no fui’“.
Con éstas palabras se abre el ensayo. Asà comienza esta reflexión que nos recuerda que el juego limpio no sólo ataña a los deportistas. Que nos recuerda que el deporte también lo hace el espectador, ya sea público o periodista. Que nos recuerda que el deportista hace deporte pero que nosotros hacemos el deporte con él.










0 respuestas ↓
Si crees que tienes algo interesante que aportar, sírvete. En caso contrario, di alguna tontería.
Dejar un comentario