Me ha sorprendido lo ameno que puede llegar a ser un libro sobre puntuación. Éste es un libro lleno de ejemplos y prácticamente carente de dogmas y reglas absolutas. Y no lo digo con ironÃa. Lo que hace aquà José Antonio Millán es reflexionar sobre las distintas posibilidades que ofrecen los signos de puntuación. En lugar de exponer reglas sobre su uso (que es algo a lo que casi todos acostumbramos a reaccionar con aversión), lo que hace el autor es ofrecernos un extenso y variado conjunto de ejemplos de utilización de cada signo: el punto, la coma, el punto y coma, los puntos suspensivos, etc.
Algunas cosas me han parecido muy curiosas. Por ejemplo, la propuesta de utilizar el signo más para indicar susurros:
-¡Qué ocurrencia! Todos los bandidos de España son personas decentÃsimas.
-+SÃ, sÃ; eso he oÃdo o decir siempre…+ -susurraba Stappleton, avergonzado de su mal pensamiento.
Y siguiendo con el hilo de las curiosidades… éste es un ejemplo real de lo que puede pasar por una mala utilización del guión (el que se usa para cortar palabras):
Sin guiones:
Llamado Mallarmé, a pesar de su enorme penetración crÃtica y su gusto por un buen cenáculo, para disipar los desórdenes de cacatúas literarias por su poema en el viejo Chicago, donde se le leyó muy mal. Fue su [...]
Con guiones:
Llamado Mallarmé, a pesar de su enorme pene-
tración crÃtica y su gusto por un buen cená-
culo, para disipar los desórdenes de caca-
túas literarias por su poema en el viejo Chi-
cago, donde se le leyó muy mal. Fue su ano-
[...]
Es cierto que la segunda versión es bastante más divertida que la primera pero quizá no era divertir la intención del autor.
¿Conclusión? Un libro interesante, didáctico, fácil de leer, ameno y nada dogmático. Este libro es lo contrario a lo que me esperaba encontrar cuando lo compré. Diez puntos para José Antonio Millán.










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