@carloscapote.com - Probablemente, el sitio web más aburrido de todo Internet

En busca de Spinoza.- Antonio Damasio

4 de June de 2006 · 4 comentarios

En busca de SpinozaAutor(a): Antonio Damasio
Título: En busca de Spinoza
ISBN-10: 8484326764
ISBN-13: 978-8484326762
En una frase: "La concepción del problema mente-cuerpo que resulta de estas reflexiones ignorantes separa la mente en un sitio y el cuerpo y su cerebro en otro. Esta concepción, el ‘dualismo de sustancia’, ya no es general en la ciencia o la filosofía, aunque probablemente sea la idea que la mayoría de los seres humanos consideraría en la actualidad como propia."

Mi veredicto:(Esto no es democrático.) Puntuación:5 sobre 5.(Esto no es democrático.) Puntuación:5 sobre 5.(Esto no es democrático.) Puntuación:5 sobre 5.(Esto no es democrático.) Puntuación:5 sobre 5.(Esto no es democrático.) Puntuación:5 sobre 5.

Antonio Damasio es neurólogo y ejerce como profesor de psicología, neurociencia y neurología en la Universidad de Southern California, donde también es director del Instituto para el estudio neurológico de la emoción y de la creatividad. “Damasio tiene como campo prioritario de interés la neurología de la mente, especialmente en lo que se refiere a los sistemas neuronales que subyacen a la memoria, el lenguaje, las emociones y el procesamiento de decisiones”Wikipedia.

Lo esclavos que somos de nuestra biología es un tema de debate especialmente sensible. Son muchos quienes prefieren pensar que todo lo mental se explica en términos espirituales. A esto, Damasio responde: “La concepción del problema mente-cuerpo que resulta de estas reflexiones ignorantes separa la mente en un sitio y el cuerpo y su cerebro en otro. Esta concepción, el ‘dualismo de sustancia’, ya no es general en la ciencia o la filosofía, aunque probablemente sea la idea que la mayoría de los seres humanos consideraría en la actualidad como propia”.

Un ejemplo curioso de las investigaciones que interesan al neurólogo, es la de su colega Yves Agid. Damasio nos cuenta que su colega trató a una paciente de unos sesenta y cinco años de edad con un largo historial de síntomas parkinsonianos que ya no respondían a la levodopa. La paciente no tenía antecedentes -ni personales ni familiares- de depresión ni de trastornos psiquiátricos, ni siquiera el tratamiento con levodopa le había provocado cambios de humor.

El tratamiento al que se sometió a la paciente consiste en la implantación de electrodos en el bulbo raquídeo. A través de ellos se hace pasar una corriente eléctrica de baja intensidad y elevada frecuencia que puede cambiar la manera en que operan algunos de los núcleos motores. Volviendo al caso de la paciente de sesenta y cinco años, “el procedimiento transcurrió inicialmente de la misma manera que había tenido lugar para otros diecinueve pacientes tratados por el mismo grupo. Los médicos encontraron un contacto del electrodo que aliviaba muchísimo los síntomas de la mujer. Pero ocurrió lo inesperado cuando la corriente eléctrica pasó a través de uno de los cuatro lugares de contacto del lado izquierdo de la paciente, en particular, dos milímetros por debajo del contacto que mejoraba su estado”.

Según nos comenta Damasio, la paciente sufrió un cambio anímico repentino. Detuvo la conversación que mantenía, bajó los ojos y su expresión emocional se transformó en una de tristeza. Pasados unos pocos segundos empezó a llorar. “A medida que esta exhibición continuaba, empezó a explicar lo terriblemente que se sentía [...]: ‘Me estoy desmoronando, ya no quiero vivir, ni ver nada, ni oír nada, ni sentir nada… Estoy harta de la vida, ya he tenido bastante… No quiero vivir más, estoy asqueada de la vida.’ [...] El médico a cargo del tratamiento se dio cuenta de que este suceso insólito se debía a la corriente, e interrumpió el procedimiento. Unos noventa segundos después de cortar la corriente, el comportamiento de la paciente volvió a ser normal”.

En busca de Spinoza es una obra a caballo entre ciencia y filosofía. Damasio dedica varios capítulos a resucitar la obra, en su momento prohibida, del filósofo holandés. “En lo que se refiere a Descartes, éste había considerado la existencia de tres sustancias: entendimiento, mundo y Dios. Spinoza reduce estas tres sustancias a una sola” – Wikipedia.

Debido a la prohibición de su obra, muchos fueron los que no reconocieron la influencia que éste había tenido hacia su filosofía, o si lo hicieron, fue de forma ambigua… Si Descartes es famoso por su “pienso, luego existo”, Voltaire escribió: “Y entonces, un pequeño judío [Spinoza], de larga nariz y pálida tez, pobre, pero satisfecho, pensativo y reservado, espíritu sutil y huero, menos leído que celebrado, escondido bajo la capa de Descartes, su maestro, caminando con pasos mesurados, se acerga al gran ser: perdonadme, dice, hablándole muy bajito, pero, entre nosotros, pienso que no existís”.

Enlace corto:http://capo.gl/1g | Categoría: Crítica literaria | Tags:

4 respuestas ↓

  • 1 my____boooooks » En busca de Spinoza // Nov 5, 2008 at 10:45 pm

    [...] cosa así como un mes y medio leí En busca de Spinoza, de Antonio Damasio. Si en tan poco tiempo me decidido a leer una nueva obra suya… es porque me [...]

  • 2 Moisés // Jul 3, 2010 at 9:21 am

    Me parece un tanto oscura su forma de explicar y por tanto poco divulgativa ¿No está seguro de lo que dice?. ¿es un querer y no saber?.
    Luego vendrá Eduard Punset y nos pndrá párrafos de este autor que nos dejará con la boca abierta.
    Me parece que sabe algo pero lo va diciendo poco a poca :ASÏ LE DA TIEMPO A PUBLICAR MÄS LIBROS Y ECHAR MÄS FAMA, ¿O no Antonio?

  • 3 rene gracia galindo // Apr 17, 2012 at 6:12 pm

    Es muy bueno que hagan este tipo depublicaciones ya que le dan luz a mi pequeña investigacion. Busco informacion sobre los sentimientos de fondo. Gracias

  • 4 Raúl Gómez Sánchez // Jun 21, 2012 at 2:47 am

    Alguien sabe cuál es la editorial del libro de Antonio Damasio? muchas gracias por la publicación de este libro!

Dejar un comentario

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.