Antonio Damasio es neurólogo y ejerce como profesor de psicologÃa, neurociencia y neurologÃa en la Universidad de Southern California, donde también es director del Instituto para el estudio neurológico de la emoción y de la creatividad. “Damasio tiene como campo prioritario de interés la neurologÃa de la mente, especialmente en lo que se refiere a los sistemas neuronales que subyacen a la memoria, el lenguaje, las emociones y el procesamiento de decisiones” - Wikipedia.
Lo esclavos que somos de nuestra biologÃa es un tema de debate especialmente sensible. Son muchos quienes prefieren pensar que todo lo mental se explica en términos espirituales. A esto, Damasio responde: “La concepción del problema mente-cuerpo que resulta de estas reflexiones ignorantes separa la mente en un sitio y el cuerpo y su cerebro en otro. Esta concepción, el ‘dualismo de sustancia’, ya no es general en la ciencia o la filosofÃa, aunque probablemente sea la idea que la mayorÃa de los seres humanos considerarÃa en la actualidad como propia”.
Un ejemplo curioso de las investigaciones que interesan al neurólogo, es la de su colega Yves Agid. Damasio nos cuenta que su colega trató a una paciente de unos sesenta y cinco años de edad con un largo historial de sÃntomas parkinsonianos que ya no respondÃan a la levodopa. La paciente no tenÃa antecedentes -ni personales ni familiares- de depresión ni de trastornos psiquiátricos, ni siquiera el tratamiento con levodopa le habÃa provocado cambios de humor.
El tratamiento al que se sometió a la paciente consiste en la implantación de electrodos en el bulbo raquÃdeo. A través de ellos se hace pasar una corriente eléctrica de baja intensidad y elevada frecuencia que puede cambiar la manera en que operan algunos de los núcleos motores. Volviendo al caso de la paciente de sesenta y cinco años, “el procedimiento transcurrió inicialmente de la misma manera que habÃa tenido lugar para otros diecinueve pacientes tratados por el mismo grupo. Los médicos encontraron un contacto del electrodo que aliviaba muchÃsimo los sÃntomas de la mujer. Pero ocurrió lo inesperado cuando la corriente eléctrica pasó a través de uno de los cuatro lugares de contacto del lado izquierdo de la paciente, en particular, dos milÃmetros por debajo del contacto que mejoraba su estado”.
Según nos comenta Damasio, la paciente sufrió un cambio anÃmico repentino. Detuvo la conversación que mantenÃa, bajó los ojos y su expresión emocional se transformó en una de tristeza. Pasados unos pocos segundos empezó a llorar. “A medida que esta exhibición continuaba, empezó a explicar lo terriblemente que se sentÃa [...]: ‘Me estoy desmoronando, ya no quiero vivir, ni ver nada, ni oÃr nada, ni sentir nada… Estoy harta de la vida, ya he tenido bastante… No quiero vivir más, estoy asqueada de la vida.’ [...] El médico a cargo del tratamiento se dio cuenta de que este suceso insólito se debÃa a la corriente, e interrumpió el procedimiento. Unos noventa segundos después de cortar la corriente, el comportamiento de la paciente volvió a ser normal”.
En busca de Spinoza es una obra a caballo entre ciencia y filosofÃa. Damasio dedica varios capÃtulos a resucitar la obra, en su momento prohibida, del filósofo holandés. “En lo que se refiere a Descartes, éste habÃa considerado la existencia de tres sustancias: entendimiento, mundo y Dios. Spinoza reduce estas tres sustancias a una sola” - Wikipedia.
Debido a la prohibición de su obra, muchos fueron los que no reconocieron la influencia que éste habÃa tenido hacia su filosofÃa, o si lo hicieron, fue de forma ambigua… Si Descartes es famoso por su “pienso, luego existo”, Voltaire escribió: “Y entonces, un pequeño judÃo [Spinoza], de larga nariz y pálida tez, pobre, pero satisfecho, pensativo y reservado, espÃritu sutil y huero, menos leÃdo que celebrado, escondido bajo la capa de Descartes, su maestro, caminando con pasos mesurados, se acerga al gran ser: perdonadme, dice, hablándole muy bajito, pero, entre nosotros, pienso que no existÃs”.









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