Esta semana, explotaba en prensa la noticia: el Rey Juan Carlos ha tenido que ser operado tras romperse la cadera cazando elefantes en Botsuana. Y las redes no han tardado en empezar a pedir a WWF/Adena que le destituya como Presidente Honorífico. Parece ser, que hay quien no concibe que un cazador presida una organización conservacionista. Sin embargo, hay algunos datos que habría que conocer antes de hablar mucho del tema.
El escándalo no es nuevo. En 1960 el Rey ya posaba orgulloso junto a su trofeos de caza en Angola. En 2004, organizaciones animalistas acusaban al Rey de cazar nueve osos y lobo en Rumanía. En 2006, se acusó al Rey de cazar un oso amaestrado y borracho en Rusia. La historia viene de largo y WWF/Adena la conocía. Para muestra, un botón, aquí un comentario que tozudo hizo en un artículo de Público, en 2009:
Adena (Asociación para la Defensa de la Naturaleza), ¿a qué espera para destituirlo como presidente honorífico? Hace algunos años que les envié una carta al respecto, sin contestación. Cuando lo del oso, contacté por teléfono exigiendo el cese y me colgaron. Animo a todos los del foro que envíen correo pidiendo el cese del Borbón. Ahí está la dirección y el correo: http://www.wwf.es / info@wwf.es.
El Rey Juan Carlos es Presidente de Honor de WWF/Adena desde su fundación, en 1968. En otras palabras, la organización lleva 44 años al tanto de las actividades de caza de su Presidente de Honor, Juan Carlos I, recibiendo quejas al respecto y, al mismo tiempo, afirmando que “S.M. El Rey D. Juan Carlos I, realiza una amplia y eficaz labor en favor de la conservación de la naturaleza“.
¿Que cómo es posible? Empecemos por echar un vistacín a la misión de la organización:
WWF trabaja por un planeta vivo y su misión es detener la degradación ambiental de la Tierra y construir un futuro en el que el ser humano viva en armonía con la naturaleza:
- Conservando la diversidad biológica mundial.
- Asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible.
- Promoviendo la reducción de la contaminación y el consumo desmedido.
¿Ves, en algún lado, alguna referencia a los derechos de los animales? ¿o al maltrato animal? ¿No, verdad? La explicación es sencilla: WWF/Adena es una organización conservacionista, no una organización animalista. La diferencia es simple. El conservacionismo busca proteger los ecosistemas y proteger especies de su extinción. El animalismo busca evitar el sufrimiento innecesario de los animales. En otras palabras, a WWF/Adena se la trae al pairo el sufrimiento animal.
Ante el aluvión de críticas que les están llegando, WWF/Adena ha tratado de reaccionar y dicen que “harán llegar las críticas que han recibido al Rey“. Pero no nos dejemos engañar. El responsable del programa de conservación de especies de WWF/Adena, Luis Suárez, defiende que la caza de elefantes es “una actividad legal y que en muchos casos puede ser una herramienta de conservación“. ¿Impresentables? En mi opinión, sí.
Después de 44 años manteniendo al Rey como presidente honorífico y defendiendo la caza con argumentos tan cutres, WWF/Adena ha dejado bien claro el tipo de organización que es. En lugar de pedirles que destituyan al Rey de su cargo de Presidente Honorífico, mi propuesta es que les castiguemos con el más absoluto y rotundo boicot. Hay otras organizaciones que sí merecen nuestro apoyo:
- Libera: sobre las consecuencias de matar a un elefante adulto.
- El Pacma: condena la cacería de elefantes del Rey.
- Equanimal: denuncia que el rey de España mata elefantes con la total aceptación de la organización que preside, Adena-WWF.
- Igualdad animal: denuncia que WWF justifica la caza legal de elefantes.







