Sobre la chapucera Ley Orgánica de Abdicación

Supongo que no hace falta que lo diga pero soy abierta, inflexible y radicalmente republicano. Soy el tipo de persona que cree que el Capítulo sobre la Corona es, simplemente, incompatible con el primer punto del artículo 1 de la Constitución Española.

Artículo 1.1: España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

Lo digo y lo pienso totalmente en serio. La igualdad, por definición, es incompatible con un capítulo que reconoce a una familia como diferente, así como con la absoluta totalidad de los títulos nobiliarios.

Dicho esto, no es ya necesario que diga que, en lugar de la Ley Orgánica que permite abdicar al Rey Juan Carlos, soy de los que cree que lo que necesitábamos era una Reforma Constitucional que eliminase por completo el capítulo de la corona y convirtiese España en un verdadero Estado social y democrático de Derecho que se tomase realmente en serio la igualdad como un principio fundamental, irrenunciable y sin excepciones. Y, para eso, la Constitución dice que debe celebrarse un Referéndum.

Sin embargo, lo que más rabia me ha dado no es que hayan aprobado la Ley Orgánica. Lo que me hace hervir la sangre es que, encima, lo hayan hecho tan extraordinariamente mal.

¿Por qué ha sido necesaria una ley Orgánica?

Seguramente ya lo sepas pero, aún así, aprovecho para recordarlo. El punto 5 del artículo 57 de la Constitución vigente dice que:

Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica.

Por este motivo, ha sido necesaria la aprobación por parte del Congreso de la Ley de “Abdicaciones”. Sin embargo, si has visto el texto de la ley, entenderás el motivo adicional de mi indignación.

Texto de la Ley [Chapucera y] Orgánica de Abdicación

El primer y único artículo de la Ley Orgánica, tiene un título que ya lo dice todo: “Abdicación de S. M. el Rey Don Juan Carlos I de Borbón”. Sí, has leído bien. Los 299 votos a favor de la Ley Orgánica de Abdicación han decidido que les parecía razonable, aceptable y necesario que se aprobase una ley de abdicaciones tan cutre, chapucera y mal redactada, que sólo permite la abdicación del Rey Don Juan Carlos I de Borbón. El texto íntegro del artículo único de la ley, dice así:

1. S. M. el Rey Juan Carlos I de Borbón abdica la Corona de España.
2. La abdicación será efectiva en el momento de entrada en vigor de la presente ley orgánica.

Efectivamente, en tanto que la Constitución hablaba de una -y no más de una- ley orgánica para regular las abdicaciones, renuncias y dudas, si Felipe VI decidiese abdicar, sería necesaria la aprobación de una reforma de esta ley orgánica. Bravo, diputados y diputadas que habéis aprobado semejante despropósito de ley. ¿Era tan difícil no mencionar explícitamente el nombre del Rey en cuestión? ¿era tan difícil regular también las renuncias y “dudas de hecho o de derecho” que aún quedan por resolver?

Diputados y diputadas, os habéis reído descaradamente de quienes pedíamos un Referéndum; os habéis reído mucho más cuando habéis votado la aprobación de la ley; pero con lo que de verdad os habéis reído es con lo poco que os habéis currado el texto. Está claro que sabéis que nos podéis tomar el pelo tanto como queráis.

Sólo espero que sea cierto eso que dicen de que quien ríe último, en fin. Sabéis que habéis tenido que adelantar esta ley porque ya no tenéis claro que en la próxima legislatura vayáis a tener la posibilidad de aprobar leyes orgánicas y reformas constitucionales cuando y como os venga en gana. Reíros mientras podáis porque se os está acabando el chiringuito.